Este jueves la policía brasileña descubrió un matadero de perro y gatos en en la ciudad de Suzano (región metropolitana de Sao Paulo, Brasil). En el siniestro lugar, escondido detrás de un taller mecánico, los policías encontraron 70 kilos de carne de perro molida congelada y 2 gatos muertos.

También la policía encontró cuatro perros vivos -tres poodles y un rotweiller- pero que supuestamente son mascotas de la familia, y no serían sacrificados.
Según la información que publica ElMundo.es, un matrimonio se dedicaba a la horrorosa tarea de secuestrar y matar perros y gatos, descuartizarlos, y venderlos como carne molida (carne picada) a restaurantes coreanos del centro de Sao Paulo, desde por lo menos el año 2006. La carne de cada animal era vendida por cerca de 200 reales (unos 80 euros).
Estas personas se dedicaban a atraer a animales callejeros y abandonados, los retenían en el galpón de su vivienda alimentándolos hasta que lleguen al peso ideal, y luego los mataban. La cabeza y las patas de los perros eran reducidas a cenizas, y la carne triturada para su comercialización ilegal.

Además del matrimonio (brasileros) fueron detenidos por la policía cuatro coreanos que compraban la carne para sus restaurantes de comida típica. El periódico Folha de Sao Paulo mostró en su edición del viernes el menú de uno de esos restaurantes, en el barrio de Bom Retiro (zona céntrica), en el que se ve la foto de un perro.
El consumo de este tipo de carne es común en países como China y Corea del Sur, pero su comercialización está prohibida en Brasil por cuestiones culturales, según el Ministerio de Agricultura.


















