
Sus síntomas incluyen fiebre, caída del pelo (especialmente alrededor de los ojos), pérdida de peso, úlceras en la piel y crecimiento anormal de las uñas. Los perros también pueden sufrir anemia, artritis e insuficiencia renal grave que puede causarles la muerte. Los caros tratamientos actuales solo ayudan a controlar los síntomas, pero no curan la enfermedad.



